«Everybody Wants to Rule the World» de Tears for Fears es una canción de new wave y pop rock del segundo álbum de estudio del dúo, Songs from the Big Chair. Fue lanzada en marzo de 1985a través dePhonogram y Mercury Records como el tercer sencillo del álbum. La canción fue escrita por Roland Orzabal, Ian Stanley y Chris Hughes, y producida porChris Hughes.
Musicalmente, el tema combina una pulida producción pop de los años 80 con un arreglo rítmico impulsado por la guitarra. Sus elementos principales incluyen guitarra eléctrica, bajo, batería, teclados, sintetizadores, percusión programada y voces superpuestas. Una de las partes más reconocibles de la canción es su brillante y tintineante figura de guitarra, que le da al tema un sonido inusualmente relajado y abierto a pesar de los temas más oscuros de la letra.
La grabación cuenta con Curt Smith en la voz principal y el bajo, mientras que Roland Orzabal aporta la guitarra y los coros. Ian Stanley añade los teclados, y Manny Elias toca la batería. El arreglo también incluye un trabajo de guitarra adicional que ayuda a crear el carácter brillante y espacioso de la canción, con texturas de sintetizador que apoyan la mezcla en lugar de dominarla.
La canción está escrita en re mayor y utiliza un distintivo ritmo de shuffle en 12/8, lo que le confiere un groove fluido y casi natural. Ese toque rítmico es una de las razones por las que el tema se diferencia de las canciones de synth-pop más rígidas de la misma época. Su pulso constante hace que la canción suene optimista en la superficie, a pesar de que su temática es mucho más seria.
En cuanto a la letra, “Everybody Wants to Rule the World” trata sobre el poder, la ambición, el control, la corrupción y el deseo de dominación. La letra sugiere que el impulso de controlar a los demás es universal y destructivo, abordando el poder político, la presión social y la forma en que las personas compiten por influencia. La agradable melodía de la canción crea un contraste deliberado con esas ideas más oscuras.
Una curiosidad sobre la canción es que su título original era “Everybody Wants to Go to War”. Los compositores cambiaron más tarde la frase por “Everybody Wants to Rule the World”, lo que le dio a la canción un significado más amplio y memorable. La versión final se alejó de un tema específico para convertirse en una reflexión más general sobre el poder y el comportamiento humano.
Otro detalle interesante es que la canción se gestó relativamente tarde durante la creación de Songs from the Big Chair. Roland Orzabal inicialmente la consideró demasiado ligera en comparación con el resto del álbum, pero el productor Chris Hughes animó al grupo a desarrollarla más. El tema resultante se convirtió en uno de los mayores éxitos de Tears for Fears.
La canción alcanzó un gran éxito internacional. Llegó al número 1 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos y también encabezó las listas en Canadá y otros mercados. En el Reino Unido, alcanzó el Top 5, ayudando a consolidar a Tears for Fears como uno de los grupos de pop británico más importantes de mediados de los años 80.
El video musical, dirigido por Nigel Dick, muestra a Curt Smith conduciendo por Estados Unidos, incluyendo escenas rodadas en California y el desierto. Las imágenes de carretera abierta encajan con el sonido espacioso de la canción y ayudaron a reforzar su popularidad durante la era de MTV.
“Everybody Wants to Rule the World” ganó el premio al Mejor Sencillo en los Brit Awards de 1986 y se convirtió en una de las canciones que definieron la carrera de Tears for Fears. Desde entonces, ha sido versionada y reinterpretada por muchos artistas, incluyendo a Lorde, cuya versión más oscura apareció en la banda sonora de Los juegos del hambre: en llamas.
El atractivo duradero de la canción proviene del contraste entre su arreglo brillante y elegante y su inquietante mensaje sobre el poder y el control. Su ritmo fluido, sus memorables texturas de guitarra, su potente interpretación vocal y su temática universal han contribuido a que siga siendo una de las canciones pop más reconocibles de la década de 1980.
Welcome to your life
There's no turning back
Even while we sleep
We will find you
Acting on your best behavior
Turn your back on Mother Nature
Everybody wants to rule the world
It's my own design
It's my own remorse
Help me to decide
Help me make the most of
Freedom and of pleasure
Nothing ever lasts forever
Everybody wants to rule the world
There's a room where the light won't find you
Holding hands while the walls come tumbling down
When they do I'll be right behind you
So glad we've almost made it
So sad they had to fade it
Everybody wants to rule the world
I can't stand this indecision
Married with a lack of vision
Everybody wants to rule the world
Say that you'll never, never, never, never need it
One headline, why believe it?
Everybody wants to rule the world
All for freedom and for pleasure
Nothing ever lasts forever
Everybody wants to rule the world
«Everybody Wants to Rule the World» de Tears for Fears es una canción de new wave y pop rock del segundo álbum de estudio del dúo, Songs from the Big Chair. Fue lanzada en marzo de 1985a través dePhonogram y Mercury Records como el tercer sencillo del álbum. La canción fue escrita por Roland Orzabal, Ian Stanley y Chris Hughes, y producida porChris Hughes.
Musicalmente, el tema combina una pulida producción pop de los años 80 con un arreglo rítmico impulsado por la guitarra. Sus elementos principales incluyen guitarra eléctrica, bajo, batería, teclados, sintetizadores, percusión programada y voces superpuestas. Una de las partes más reconocibles de la canción es su brillante y tintineante figura de guitarra, que le da al tema un sonido inusualmente relajado y abierto a pesar de los temas más oscuros de la letra.
La grabación cuenta con Curt Smith en la voz principal y el bajo, mientras que Roland Orzabal aporta la guitarra y los coros. Ian Stanley añade los teclados, y Manny Elias toca la batería. El arreglo también incluye un trabajo de guitarra adicional que ayuda a crear el carácter brillante y espacioso de la canción, con texturas de sintetizador que apoyan la mezcla en lugar de dominarla.
La canción está escrita en re mayor y utiliza un distintivo ritmo de shuffle en 12/8, lo que le confiere un groove fluido y casi natural. Ese toque rítmico es una de las razones por las que el tema se diferencia de las canciones de synth-pop más rígidas de la misma época. Su pulso constante hace que la canción suene optimista en la superficie, a pesar de que su temática es mucho más seria.
En cuanto a la letra, “Everybody Wants to Rule the World” trata sobre el poder, la ambición, el control, la corrupción y el deseo de dominación. La letra sugiere que el impulso de controlar a los demás es universal y destructivo, abordando el poder político, la presión social y la forma en que las personas compiten por influencia. La agradable melodía de la canción crea un contraste deliberado con esas ideas más oscuras.
Una curiosidad sobre la canción es que su título original era “Everybody Wants to Go to War”. Los compositores cambiaron más tarde la frase por “Everybody Wants to Rule the World”, lo que le dio a la canción un significado más amplio y memorable. La versión final se alejó de un tema específico para convertirse en una reflexión más general sobre el poder y el comportamiento humano.
Otro detalle interesante es que la canción se gestó relativamente tarde durante la creación de Songs from the Big Chair. Roland Orzabal inicialmente la consideró demasiado ligera en comparación con el resto del álbum, pero el productor Chris Hughes animó al grupo a desarrollarla más. El tema resultante se convirtió en uno de los mayores éxitos de Tears for Fears.
La canción alcanzó un gran éxito internacional. Llegó al número 1 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos y también encabezó las listas en Canadá y otros mercados. En el Reino Unido, alcanzó el Top 5, ayudando a consolidar a Tears for Fears como uno de los grupos de pop británico más importantes de mediados de los años 80.
El video musical, dirigido por Nigel Dick, muestra a Curt Smith conduciendo por Estados Unidos, incluyendo escenas rodadas en California y el desierto. Las imágenes de carretera abierta encajan con el sonido espacioso de la canción y ayudaron a reforzar su popularidad durante la era de MTV.
“Everybody Wants to Rule the World” ganó el premio al Mejor Sencillo en los Brit Awards de 1986 y se convirtió en una de las canciones que definieron la carrera de Tears for Fears. Desde entonces, ha sido versionada y reinterpretada por muchos artistas, incluyendo a Lorde, cuya versión más oscura apareció en la banda sonora de Los juegos del hambre: en llamas.
El atractivo duradero de la canción proviene del contraste entre su arreglo brillante y elegante y su inquietante mensaje sobre el poder y el control. Su ritmo fluido, sus memorables texturas de guitarra, su potente interpretación vocal y su temática universal han contribuido a que siga siendo una de las canciones pop más reconocibles de la década de 1980.
«Everybody Wants to Rule the World» de Tears for Fears es una canción de new wave y pop rock del segundo álbum de estudio del dúo, Songs from the Big Chair. Fue lanzada en marzo de 1985a través dePhonogram y Mercury Records como el tercer sencillo del álbum. La canción fue escrita por Roland Orzabal, Ian Stanley y Chris Hughes, y producida porChris Hughes.
Musicalmente, el tema combina una pulida producción pop de los años 80 con un arreglo rítmico impulsado por la guitarra. Sus elementos principales incluyen guitarra eléctrica, bajo, batería, teclados, sintetizadores, percusión programada y voces superpuestas. Una de las partes más reconocibles de la canción es su brillante y tintineante figura de guitarra, que le da al tema un sonido inusualmente relajado y abierto a pesar de los temas más oscuros de la letra.
La grabación cuenta con Curt Smith en la voz principal y el bajo, mientras que Roland Orzabal aporta la guitarra y los coros. Ian Stanley añade los teclados, y Manny Elias toca la batería. El arreglo también incluye un trabajo de guitarra adicional que ayuda a crear el carácter brillante y espacioso de la canción, con texturas de sintetizador que apoyan la mezcla en lugar de dominarla.
La canción está escrita en re mayor y utiliza un distintivo ritmo de shuffle en 12/8, lo que le confiere un groove fluido y casi natural. Ese toque rítmico es una de las razones por las que el tema se diferencia de las canciones de synth-pop más rígidas de la misma época. Su pulso constante hace que la canción suene optimista en la superficie, a pesar de que su temática es mucho más seria.
En cuanto a la letra, “Everybody Wants to Rule the World” trata sobre el poder, la ambición, el control, la corrupción y el deseo de dominación. La letra sugiere que el impulso de controlar a los demás es universal y destructivo, abordando el poder político, la presión social y la forma en que las personas compiten por influencia. La agradable melodía de la canción crea un contraste deliberado con esas ideas más oscuras.
Una curiosidad sobre la canción es que su título original era “Everybody Wants to Go to War”. Los compositores cambiaron más tarde la frase por “Everybody Wants to Rule the World”, lo que le dio a la canción un significado más amplio y memorable. La versión final se alejó de un tema específico para convertirse en una reflexión más general sobre el poder y el comportamiento humano.
Otro detalle interesante es que la canción se gestó relativamente tarde durante la creación de Songs from the Big Chair. Roland Orzabal inicialmente la consideró demasiado ligera en comparación con el resto del álbum, pero el productor Chris Hughes animó al grupo a desarrollarla más. El tema resultante se convirtió en uno de los mayores éxitos de Tears for Fears.
La canción alcanzó un gran éxito internacional. Llegó al número 1 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos y también encabezó las listas en Canadá y otros mercados. En el Reino Unido, alcanzó el Top 5, ayudando a consolidar a Tears for Fears como uno de los grupos de pop británico más importantes de mediados de los años 80.
El video musical, dirigido por Nigel Dick, muestra a Curt Smith conduciendo por Estados Unidos, incluyendo escenas rodadas en California y el desierto. Las imágenes de carretera abierta encajan con el sonido espacioso de la canción y ayudaron a reforzar su popularidad durante la era de MTV.
“Everybody Wants to Rule the World” ganó el premio al Mejor Sencillo en los Brit Awards de 1986 y se convirtió en una de las canciones que definieron la carrera de Tears for Fears. Desde entonces, ha sido versionada y reinterpretada por muchos artistas, incluyendo a Lorde, cuya versión más oscura apareció en la banda sonora de Los juegos del hambre: en llamas.
El atractivo duradero de la canción proviene del contraste entre su arreglo brillante y elegante y su inquietante mensaje sobre el poder y el control. Su ritmo fluido, sus memorables texturas de guitarra, su potente interpretación vocal y su temática universal han contribuido a que siga siendo una de las canciones pop más reconocibles de la década de 1980.
«Everybody Wants to Rule the World» de Tears for Fears es una canción de new wave y pop rock del segundo álbum de estudio del dúo, Songs from the Big Chair. Fue lanzada en marzo de 1985a través dePhonogram y Mercury Records como el tercer sencillo del álbum. La canción fue escrita por Roland Orzabal, Ian Stanley y Chris Hughes, y producida porChris Hughes.
Musicalmente, el tema combina una pulida producción pop de los años 80 con un arreglo rítmico impulsado por la guitarra. Sus elementos principales incluyen guitarra eléctrica, bajo, batería, teclados, sintetizadores, percusión programada y voces superpuestas. Una de las partes más reconocibles de la canción es su brillante y tintineante figura de guitarra, que le da al tema un sonido inusualmente relajado y abierto a pesar de los temas más oscuros de la letra.
La grabación cuenta con Curt Smith en la voz principal y el bajo, mientras que Roland Orzabal aporta la guitarra y los coros. Ian Stanley añade los teclados, y Manny Elias toca la batería. El arreglo también incluye un trabajo de guitarra adicional que ayuda a crear el carácter brillante y espacioso de la canción, con texturas de sintetizador que apoyan la mezcla en lugar de dominarla.
La canción está escrita en re mayor y utiliza un distintivo ritmo de shuffle en 12/8, lo que le confiere un groove fluido y casi natural. Ese toque rítmico es una de las razones por las que el tema se diferencia de las canciones de synth-pop más rígidas de la misma época. Su pulso constante hace que la canción suene optimista en la superficie, a pesar de que su temática es mucho más seria.
En cuanto a la letra, “Everybody Wants to Rule the World” trata sobre el poder, la ambición, el control, la corrupción y el deseo de dominación. La letra sugiere que el impulso de controlar a los demás es universal y destructivo, abordando el poder político, la presión social y la forma en que las personas compiten por influencia. La agradable melodía de la canción crea un contraste deliberado con esas ideas más oscuras.
Una curiosidad sobre la canción es que su título original era “Everybody Wants to Go to War”. Los compositores cambiaron más tarde la frase por “Everybody Wants to Rule the World”, lo que le dio a la canción un significado más amplio y memorable. La versión final se alejó de un tema específico para convertirse en una reflexión más general sobre el poder y el comportamiento humano.
Otro detalle interesante es que la canción se gestó relativamente tarde durante la creación de Songs from the Big Chair. Roland Orzabal inicialmente la consideró demasiado ligera en comparación con el resto del álbum, pero el productor Chris Hughes animó al grupo a desarrollarla más. El tema resultante se convirtió en uno de los mayores éxitos de Tears for Fears.
La canción alcanzó un gran éxito internacional. Llegó al número 1 en el Billboard Hot 100 en Estados Unidos y también encabezó las listas en Canadá y otros mercados. En el Reino Unido, alcanzó el Top 5, ayudando a consolidar a Tears for Fears como uno de los grupos de pop británico más importantes de mediados de los años 80.
El video musical, dirigido por Nigel Dick, muestra a Curt Smith conduciendo por Estados Unidos, incluyendo escenas rodadas en California y el desierto. Las imágenes de carretera abierta encajan con el sonido espacioso de la canción y ayudaron a reforzar su popularidad durante la era de MTV.
“Everybody Wants to Rule the World” ganó el premio al Mejor Sencillo en los Brit Awards de 1986 y se convirtió en una de las canciones que definieron la carrera de Tears for Fears. Desde entonces, ha sido versionada y reinterpretada por muchos artistas, incluyendo a Lorde, cuya versión más oscura apareció en la banda sonora de Los juegos del hambre: en llamas.
El atractivo duradero de la canción proviene del contraste entre su arreglo brillante y elegante y su inquietante mensaje sobre el poder y el control. Su ritmo fluido, sus memorables texturas de guitarra, su potente interpretación vocal y su temática universal han contribuido a que siga siendo una de las canciones pop más reconocibles de la década de 1980.